Tener un modelo 3D perfecto es solo la mitad de la batalla. La otra mitad es presentarlo de una manera que evoque emoción, cuente una historia y cautive al espectador. Aquí es donde entramos en el territorio del render cinematográfico. Un render técnico muestra el objeto; un render cinematográfico te hace sentir algo sobre él. La clave para lograr este aspecto reside en la Iluminación y la Composición. La iluminación guía el ojo y establece un estado de ánimo, mientras que la composición toma prestadas las reglas del cine para transformar una escena digital en una obra de arte vibrante.